Este artículo te servirá para saber de qué se trata y cuales son las ventajas del clicker para el adiestramiento de animales. Es un método que se puede usar para enseñar a cualquier especie una vez que se comprende la forma en que funciona.
ADIESTRAMIENTO CON
CLICKER
Seguramente has oído hablar mucho sobre este método de adiestramiento humanitario
que está muy de moda, pero ¿sabes realmente de qué se trata?
El adiestramiento con clicker es una forma de enseñar a los
animales basado en la teoría de remarcar
los comportamientos correctos y premiarlos en seguida. Las conductas
adecuadas se señalan mediante el uso del clicker en el momento exacto en el que
se producen. Esta forma tan clara de
comunicación y el refuerzo con premios son una manera humanitaria, efectiva
y segura de enseñar a un animal a realizar cualquier acción dentro de sus
capacidades.
El clicker es un dispositivo muy sencillo; se trata de una
cajita con una pieza metálica adentro que produce un sonido de “click”
característico al presionarla. Tiene la ventaja de que es un sonido al cual el
animal no está acostumbrado y que no va a escuchar en otra circunstancia, por
lo tanto es fácil que aprenda que cada
vez que lo oye es porque hizo algo correcto y recibirá un premio. Además es
mejor que la palabra porque se puede accionar en el instante preciso en que se
produce la acción y así resulta más claro para el perro por qué se lo está
premiando. El sonido del clicker no varía nunca ni tiene significados
diferentes, como las palabras, de modo que el mensaje es más simple y claro
para los animales. Siempre que lo oyen significa lo mismo: bien hecho, recibirás
un premio.
Muy pronto el animal
aprende la relación entre un comportamiento adecuado, el sonido del clicker y
el premio inmediato. El siguiente paso es que busque repetir la acción para
escuchar de nuevo el sonido y su consecuencia placentera.
A diferencia de los
métodos de adiestramiento tradicionales, en este caso se busca primero
conseguir la acción y fijarla para recién después darle un nombre. Por
ejemplo el perro aprende primero a sentarse o el caballo, a levantar una pata y
recién después se le agrega la orden verbal de “sentado” o “arriba”. Luego se
practica la secuencia orden-acción-clicker-premio. A esta altura del
entrenamiento el animal solamente escucha el click si realiza la acción después de recibir la orden
correspondiente. Si el animal no cumple con la orden, el adiestrador no asume
que está desobedeciendo, sino que se pregunta si el animal ha entendido bien la
orden en cualquier contexto o situación y si la recompensa es lo
suficientemente atractiva. Una vez analizado esto se hacen las correcciones necesarias para que la orden sea comprendida
y el premio, interesante.
Cuando el adiestrador logra que el animal responda a la
orden de manera constante, ya no hace falta el refuerzo del clicker. Al
principio se continúa con la recompensa y luego se va disminuyendo gradualmente
hasta que el premio es una caricia o una palabra de aliento. También es
importante premiar comportamientos con
la consecuencia que el animal busca; por ejemplo si se sienta callado
frente a la puerta, ábrela para que pueda salir al jardín. En este momento ya
se puede pasar a enseñar el próximo comando usando el clicker y los premios.
Este método se usó mucho en los Estados Unidos en los años
sesenta para adiestrar delfines, ya que se necesitaba enseñarles trucos sin
usar la fuerza física como castigo. Desde entonces se ha utilizado exitosamente para diferentes especies de animales
domésticos o salvajes, grandes o pequeños, jóvenes o adultos, gatos, aves,
conejos, ratas, etc. El adiestrador que logra comprender el modo en que opera
este método tiene la capacidad para analizar un comportamiento e idear la
manera de enseñar cualquier conducta que el animal esté capacitado mental y
físicamente para realizar.
Al suprimirse los castigos, el animal se siente más seguro y contento, confía más en su entrenador y entiende mejor qué es lo que se espera de él.
Si este sistema de adiestramiento basado en premios y sin
castigos te interesa, no dudes en leer alguno de los numerosos libros que se
han publicado al respecto, así podrás ponerlo en práctica con tu mascota y
verificar por ti mismo su efectividad. Lograrás una relación más fluida y divertida
con tu amigo, llena de momentos gratificantes para ambos.