En muchos lugares es bastante común ver colonias de gatos que viven en las proximidades de hospitales o clínicas, donde reciben alimentos y caricias de muchos médicos, enfermeros y, con frecuencia, enfermos.
Lejos de tratar de combatir esta situación por razones de higiene y del bienestar, muchos médicos y psiquiatras han decidido aprovechar la presencia de estos animalitos, ya que se han dado cuenta de que los pacientes suelen encariñarse con ellos. Esto resulta de gran utilidad; personas que están solas o deprimidas se sienten más animadas y esto los hace, a veces, recobrar la salud más rápidamente e incluso se notan mejorías en aquellos terrenos en los que la medicina tradicional resultaba impotente.