La reproducción de los jerbos es bastante sencilla, pero no por eso debes descuidar todos los detalles para que la experiencia sea exitosa en todo sentido. Debes tener decidido que vas a hacer con las crías antes de comenzar .
REPRODUCCION DE LOS JERBOS
Los jerbos son animalitos muy simpáticos y sociables. Ellos prefieren estar acompañados por otros
miembros de su especie y los beneficia vivir en grupo dentro de la jaula.
Cuando se reproducen tanto la hembra
como el macho colaboran en el cuidado de las crías. Pero cuidado, si los
dejas juntos en forma permanente comenzarán a reproducirse tan pronto que no
sabrás que hacer con tantos jerbos.
Si has decidido comenzar a criar jerbos te recomendamos que
lo hagas con mucha responsabilidad.
Aunque sean animalitos económicos y de fácil reproducción, eso no significa que
no se los debe valorar y cuidar como a cualquier ser vivo. Primero debes informarte muy bien sobre esta especie,
su alimentación, sus necesidades de alojamiento, los problemas que pueden
surgir durante el servicio, la preñez, el parto y los primeros días de vida de
los bebés y, sobre todo, la manera de prevenirlos y solucionarlos.
Los reproductores
que escojas deben ser ejemplares adultos, sanos, vigorosos y de buen temperamento
para evitar peleas y que la crianza se desarrolle armónicamente. La madurez
sexual se alcanza a las 10-12 semanas de vida y la vida fértil es hasta los 2
años aproximadamente. Estudia también algo de genética si estás buscando lograr
un color o característica particular en las crías.
Prepara tener todos los elementos
que vas a necesitar antes de comenzar, pues el proceso se desarrolla muy
rápido y si no tienes todo previsto tendrás que hacer un gasto importante antes
de lo que te imaginas. Necesitarás tres
jaulas totalmente equipadas: una para los reproductores y dos para separar
machos de hembras. Debes saber qué vas a
hacer con las crías antes de que nazcan; si piensas venderlas averigua
primero en las tiendas si ellos las aceptarán, pues en general ya tienen sus proveedores.
Siempre es mucho mejor si tú mismo puedes vender o regalar los pequeños para
conseguirles mejores hogares y cuidados. Calcula que los padres tendrán una
nueva camada cada 1 o 2 meses en forma continua.
Los jerbos que van a ser padres necesitan un tiempo para adaptarse el uno al otro.
Si los dos son jóvenes de menos de 2 meses, las presentaciones son más fáciles
y no suele haber problemas. Lo mismo si el macho es adulto y la hembra es
joven. Si ambos son adultos deberás tener más cuidado cuando los pongas juntos.
Obsérvalos bien y si notas hostilidad es mejor que pongas un separador en la
jaula, que los alojes en 2 jaulas contiguas o una dentro de la otra hasta que
se veas que se toleran bien.
Una vez que la pareja se ha establecido, pueden pasar unos
meses hasta que finalmente se produce el
apareamiento. La hembra entra en celo una vez por semana. Después del
cortejo se produce la monta cuando ella está lista y lo permite. Este acto se
repite varias veces y no dura más de un segundo cada vez. La pareja debe
permanecer junta en la misma jaula durante la preñez y cuidado de las crías.
La gestación dura
entre 24 y 28 días. Recién hacia los 18-20 días ella empezará a verse un poco
más abultada y su abdomen continuará creciendo hasta la fecha del parto. Para
este momento puedes notar los movimientos de los bebés, que se vuelven más
activos el día en que van a nacer. Por lo general el día del parto la hembra se
muestra menos
activa y prepara un nido
con materiales suaves; puede utilizar la misma viruta y papel tissue. Si les
das trozos de tela busca una que no se deshile (algo como el polar), pues los
hilos sueltos pueden enredar y lastimar seriamente las patitas de los pequeños.
Cuando el parto
comienza puedes notar o no las contracciones. Algunas hembras son muy
silenciosas y no te darás cuenta hasta que veas al primer bebé. Los pequeños
nacen sin pelo, de color púrpura; la madre los lame para estimular la
respiración y luego toman un color rosado más claro. Unos 15 minutos después de
cada nacimiento se elimina la placenta, que normalmente es ingerida por la
madre. Esta es una buena fuente de proteínas y energía para ella. Ella puede
hacer todo sola y no necesita tu ayuda. Solo
debes intervenir y llevarla a un veterinario si notas que tiene contracciones y
no logra parir o pasan 3 horas o más entre un bebé y el siguiente. El padre
es de mucha ayuda durante el parto y el cuidado de los bebés y no debes
retirarlo de la jaula, salvo que ya no quieras que tengan más crías. Se
mantendrá alejado las primeras 24 horas, pero luego será un participante activo
en la crianza de los jerbitos. Los hermanos de una camada anterior también
pueden ayudar a cuidarlos, sobre todo las hembras. El padre puede volver a montar a la hembra durante el parto, así
que sepáralos antes si ya no vas a criar. Los machos pueden esterilizarse
quirúrgicamente para que la pareja siga viviendo junta y ya no sigan
reproduciéndose.
Los bebés nacen
sin pelo, con los ojos y oídos cerrados. Su piel es muy frágil y casi
transparente, lo que te permite ver el estómago lleno de leche. Si la madre es
primeriza es mejor que no los toques
demasiado para no ponerla nerviosa, pero sí puedes espiar para ver que todo
vaya bien. Hacia los 9 días han ganado bastante peso y comienzan a reptar a
gran velocidad, aunque todavía no ven. Su pelo ha comenzado a crecer y puede
verse como una tenue capa sobre su piel. Para los 17-20 días el pelaje ya se ha
completado y comienzan a abrir los ojitos. Son muy movedizos y recorren la
jaula constantemente; todavía siguen mamando pero ya pueden empezar a comer
alimentos sólidos y a usar la botella de agua. A las 4-5 semanas ya están
destetados por completo y pueden tomar agua de la botella sin problemas. Son
muy juguetones y parecen tener una energía inagotable. A partir de este momento
ya pueden ir a sus nuevos hogares. Si los padres siguen juntos, ya estarán a
punto de nacer sus nuevos hermanitos. Es muy beneficioso dejarlos en la familia
una semana más, así podrán participar de esta experiencia y aprender mucho
sobre el comportamiento normal de los jerbos y la vida en comunidad. Si vas a
conservarlos, es momento de separar a
los machos de las hembras.