La obesidad es un problema en cualquier especie y también en los conejos. Predispone a varias enfermedades y provoca otros problemas que afectan la calidad de vida de tu mascota.
OBESIDAD EN LOS
CONEJOS
Los conejos domésticos suelen tener una vida cómoda y
relajada, con abundante comida a su disposición. Ellos están aislados y por lo
tanto es difícil que contraigan enfermedades infecciosas, pero la falta de ejercicio y el “exceso de
cariño” manifestado en forma de golosinas hace que muchos de ellos estén
comenzando a sufrir problemas de sobrepeso.
El tracto digestivo de los conejos está altamente adaptado para consumir solamente alimentos
de origen vegetal. Para eso tienen un
gran ciego equivalente a nuestro
apéndice o al rumen de las vacas. Allí se alojan numerosas colonias de
bacterias destinadas a procesar la celulosa para hacerla digerible para los
conejos. Esto significa que la dieta
debe consistir en heno en su mayor porcentaje para mantener a tu mascota
saludable y con un buen estado físico. El problema es que esta dieta a
nosotros nos resulta poco atractiva y solemos agregar muchas verduras, frutas
variadas, pienso y, sobre todo, golosinas con un alto contenido de azúcar. Estos
alimentos sumados a una vida sedentaria llevan en poco tiempo a la obesidad en
los conejos.
La obesidad
predispone a otros problemas de salud, tal como ocurre en cualquier otra
especie de mascota. La forma de reconocer si un conejo está demasiado gordo
es palpando el abdomen, pues allí es donde almacenan grasa. Detrás de las
costillas debería haber una cintura más pequeña; si en vez de eso es más ancha
que la parrilla costal, entonces seguramente tiene exceso de peso. Cuando el sobrepeso se hace
crónico o excesivo, el conejo suele estar cansado, sedentario y hasta mostrar
cierta agitación al respirar.
Hay una serie de problemas que derivan directamente del
aumento de volumen corporal:
-El conejo no puede
asearse correctamente porque no puede alcanzar todas las partes de su
cuerpo con la lengua.
-Esto puede dar lugar a la aparición de miasis, es decir que las moscas ponen sus huevos en la región anal
sucia y sus larvas provocan heridas severas y profundas al alimentarse de los
tejidos vivos del conejo.
-Por otra parte los conejos comen los cecotrofos (heces producidas por el ciego) lamiéndolos directamente
de la región peri anal. Ellos necesitan ingerirlos por sus vitaminas y para
reponer las bacterias beneficiosas, pero si tienen sobrepeso se caen al intentar
alcanzarlos y no lo logran.
-La obesidad también lleva a la formación de pliegues de piel anormales en la papada
y zonas ventrales; estos pliegues se humedecen por falta de ventilación y se
infectan, causando comezón y un gran malestar, además de olor desagradable.
-Los conejos suelen padecer artritis a medida que envejecen y la obesidad agrava esta
condición, limitando más la movilidad y afectando muchísimo la calidad de vida.
-El consumo de alimentos no fibrosos causa heces más blandas de lo normal porque
no son bien digeridas. Esto no solo da mucho trabajo para limpiar la jaula,
sino que hace que el conejo esté sucio y cualquier herida se contamine
fácilmente.
-Otro problema derivado del exceso de peso es la aparición
de lesiones en los pies conocidas como pododermatitis.
Estas son heridas que se producen por el contacto de la piel con un piso que no
es lo suficientemente mullido o absorbente. Si sumamos un piso sucio por
materia fecal blanda, el resultado es una infección segura.
-Hay enfermedades que tienen mayor incidencia en los conejos
con sobrepeso, como la formación de sedimento y cálculos en la vejiga, toxemia
de la preñez, íleo intestinal, irritación de la piel por contacto con la orina,
etc.
¿Cómo hacer que tu
conejo baje de peso? Obviamente hay que ajustar la dieta a las necesidades
de tu mascota, pero de manera gradual para que la pérdida de peso sea
paulatina. Tendrás que ir bajando la cantidad de pienso, reducir la ingesta de
vegetales con hidratos de carbono como las zanahorias y proveerle abundante
heno de buena calidad. Puedes conseguirlo con el agregado de hierbas para variar el sabor. Por otra parte tendrás que ocuparte de que haga bastante
ejercicio dejándolo fuera de la jaula y dándole juguetes para mantenerlo
activo. Es importante darle una jaula espaciosa para que pueda moverse mientras
está confinado.
Verás que cuando tu amiguito baje de peso recuperará la
vitalidad, las ganas de jugar, se sentirá liviano y ágil y se verá esbelto
nuevamente, además de tener una mejor salud.