Foto de un ratón Logo de Amor de mascota
fotos de mascotas
Secciones
Directorio de enlaces
Artículos Anteriores

Reptiles - Cuidados y alimentación: CONSIDERACIONES SOBRE LA DIETA DE LAS TORTUGAS TERRESTRES II

Reptiles y Anfibios La mayoría de los problemas de salud detectados en tortugas en cautiverio se deben a una dieta deficiente o un hábitat no apropiado. Esta es la segunda parte de un informe sobre nutrición de las tortugas herbívoras.


CONSIDERACIONES SOBRE LA DIETA DE LAS TORTUGAS TERRESTRES (PARTE II)

Los reptiles en general, incluyendo las tortugas, tienen requerimientos nutricionales bastante estrictos para mantenerse sanos durante muchos años. Lamentablemente muchos no conocen las necesidades de sus mascotas, incluso en algunas tiendas donde las compran no les asesoran debidamente sobre los cuidados que tienen que darles. Cuando compras o decides adoptar un animal, tienes la obligación de estudiar todo lo que puedas sobre sus requerimientos nutricionales y de hábitat para estar seguro de proveerle el mejor lugar posible. Siempre se recomienda imitar con la mayor exactitud posible su hábitat y dieta naturales.

Ya hemos hablado sobre la importancia de corregir la proporción de calcio y fósforo presente en la dieta de las tortugas domésticas en la primera parte de este informe. Esto se logra conociendo el contenido de calcio de las verduras y hierbas que usamos para alimentarlas y agregando un suplemento de vitaminas y calcio para compensar la falta de calcio. La otra parte fundamental es brindar a las tortugas unas 2 o 3 horas de exposición a la luz solar directa cada día o el uso de lámparas que emitan radiación UVB dentro del terrario.

En esta segunda parte trataremos sobre el contenido de proteínas, fibras y grasas de la dieta.

http://www.sxc.hu/gallery/AxoniteProteínas: Por lo general las tortugas en cautiverio reciben dietas que contienen muchas más proteínas de las que comerían en estado salvaje. Este exceso promueve un crecimiento demasiado rápido del animal, lo que sumado a una dieta con falta de calcio, potencia las deformaciones del caparazón y la aparición de la enfermedad ósea metabólica. Además afecta directamente la capacidad del organismo de absorber el calcio y produce una enorme cantidad de desechos nitrogenados que deben ser procesados por los riñones. Se han visto signos de insuficiencia renal en tortugas en cautiverio alimentadas con dietas ricas en proteínas, aunque no existen demasiados datos sobre los valores normales de urea en sangre de animales pertenecientes a poblaciones salvajes sanas. Las patologías específicas que se han encontrado en los riñones son glomeruloesclerosis y nefrosis intersticial.

Los alimentos especialmente peligrosos para las tortugas terrestres por su exceso de proteínas son los insectos y gusanos enlatados, así como el queso y las legumbres en altas dosis. Sí son apropiados para animales omnívoros o carnívoros, pero no para las tortugas herbívoras. Estos contienen demasiadas proteínas, pero también grasas saturadas, fósforo y nitratos, sumadas a un bajo contenido de calcio. Si se mide la cantidad de proteínas en las hierbas que las tortugas consumen en su hábitat natural, se puede ver que el porcentaje se encuentra alrededor del 5%, con algunas que no superan el 1%. Con esto queda claro que darles alimento balanceado de perros o gatos no es apropiado. No les hará daño si se da un poco como golosina o solo pequeñas cantidades de vez en cuando, pero no deberían ser parte de la dieta diaria de una tortuga herbívora. Hay que tener en cuenta que también en la naturaleza las tortugas comen esporádicamente semillas, insectos, gusanos o algo de carroña, con un contenido proteico más alto que las hierbas, pero estos alimentos son tan escasos que no inciden en el balance total. Muchas tortugas son tan voraces que comerán cualquier cosa que se les presente sin importar su valor nutricional, de modo que este no es un buen parámetro para decidir si un alimento es saludable o no. Es mucho mejor lograr un crecimiento lento y constante en las tortugas jóvenes que acelerar el ritmo y provocarle problemas de salud.

Grasas: las tortugas en estado natural prácticamente no ingieren grasas saturadas en su dieta de hierbas, heno y materiales como raíces, semillas y frutos. Esto resulta en que sus sistemas digestivos no estén preparados para metabolizar este tipo de grasas. El exceso de este nutriente en la dieta lleva a la aparición de esteatitis e infiltración grasa del hígado, ambas son condiciones severas y potencialmente mortales para las tortugas. El hígado enfermo no puede retener vitamina A, por lo que se suele asociar también una carencia de esta vitamina. Nuevamente, las dietas más ricas en grasas son los alimentos para perros y gatos y cualquier ingrediente de origen animal.

Fibra: así como ocurre en otras especies herbívoras, la cantidad de fibra ingerida es de suma importancia para mantener una buena motilidad del intestino y para favorecer el desarrollo de la flora bacteriana normal. Las bacterias en el intestino colaboran en la digestión de fibras insolubles y son muy necesarias para asimilar gran parte de los nutrientes. Una dieta baja en fibra creará problemas de digestión, y si lo sumamos a nutrientes inapropiados que requieren más tiempo para ser digeridos, el resultado es un intestino inflamado, con alimentos en descomposición y una flora bacteriana patógena que encuentra las condiciones perfectas para desarrollarse. Los síntomas son enteritis inespecíficas que pueden ser graves en caso de prolongarse.

Conclusión: la dieta de las tortugas terrestres debe estar compuesta 100% por vegetales, siendo muy alta en fibras, baja en proteínas, baja en grasas, azúcar e hidratos de carbono y con un alto contenido de calcio. Las tortugas son animales salvajes, no domésticos, y por lo tanto no se adaptan bien al medio ambiente de una casa de humanos. Ellas necesitan que se imiten lo mejor posible las condiciones naturales en que viven, así como la composición de su dieta. El componente principal de la dieta (90%) debe ser hojas verdes, hierbas y flores silvestres y el 10% restante pueden ser algunas frutas y unas pocas legumbres esporádicamente, pues tienen demasiadas proteínas. Esto es especialmente importante en tortugas jóvenes, ya que son las más propensas a desarrollar problemas durante un crecimiento acelerado artificialmente. Una buena variedad de ingredientes garantiza un mejor contenido de elementos esenciales. Los suplementos de calcio no debieran contener fósforo, pues este ya se encuentra en exceso en la dieta. Puedes suplementar la dieta natural con algún buen pienso para tortugas, pero solo como complemento. Por último, las tortugas necesitan contar con una fuente de agua limpia y fresca en todo momento. Ellas no obtienen todo el líquido que necesitan de los vegetales y por lo tanto se les debe proporcionar agua.

Recuerda que en casi todas las tortugas que llegan al veterinario se encuentra que la causa de sus problemas de salud es o una mala alimentación o un hábitat inapropiado. Estos problemas se pueden prevenir en un 100% si tan solo estudias con detenimiento algún buen libro que te explique los cuidados que tu especie de tortuga requiere. Si quieres comprar una tortuguita, lee primero sobre sus requerimientos, así serás capaz de darle una buena calidad de vida, respetando su naturaleza de animal salvaje para que tenga una existencia larga y saludable.

Escrito el Jueves, 15 julio a las 15:42:43 por Dra Isabel Iglesias
 
Login
Nickname

Contraseña

¿Todavía no tienes una cuenta? Create una aquí.
Enlaces Relacionados
· Más Acerca de Reptiles y Anfibios
· Noticias de isabel


Noticia más leída sobre Reptiles y Anfibios:
TORTUGAS DE OREJAS ROJAS

Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 0
votos: 0

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo

Opciones