Los hurones son mascotas muy curiosas y traviesas que suelen meterse en dificultades en sus paseos por la casa. Aquí verás una lista de los lugares que pueden presentar un peligro para ellos para que puedas prevenir accidentes.
UNA CASA A PRUEBA DE
HURONES
Los hurones son animales muy escurridizos y curiosos. Pueden introducirse en sitios que ni te
imaginas y quedar atrapados o simplemente echarse a dormir allí sin que nadie
se dé cuenta. En una casa hay cientos de
espacios donde estas mascotas pueden ocultarse y tenernos buscándolos por
horas. Te daremos a continuación una lista de los artefactos y escondites
que pueden presentar un riesgo para ellos. Te servirá también para darte ideas
de dónde buscar a tu hurón si lo has perdido.
-Aspiradoras. Los
tubos de las aspiradoras son perfectas “madrigueras” para que estos pequeños se
metan a explorar o a dormir. Los hurones pueden atascarse dentro, de modo que
ten mucho cuidado al encender el aparato. Si es posible guárdala en un armario
cerrado o úsala solo cuando los hurones estén en su jaula.
-Cualquier tipo de
tubo o cilindro, como caños de PVC, rollos de papel de cocina o higiénico.
Almacénalos en un sitio que tu hurón no pueda alcanzar para evitar que se
atasque o se ahogue dentro de estos tubos si no lo encuentras a tiempo.
-Refrigeradores,
freezers y lavavajillas. Los hurones son muy veloces y pueden meterse en el
compartimiento cuando abres la puerta para buscar algo. Por las dudas mira dos
veces antes de cerrar la puerta. También pueden meterse por debajo o por detrás
y llegar hasta el motor o al aislamiento de estos electrodomésticos.
-Sillones
reclinables, camas y sillones con resortes. Una vez más, estos simpáticos
animalitos pueden meterse por debajo de sofás y somieres y quedar atrapados
entre los resortes. Antes de reclinar un sillón controla que tu mascota no esté
escondida donde el mecanismo pudiera aplastarla y posiblemente matarla. Lo
mismo vale para los sofás-cama; ten cuidado que ningún hurón esté cerca o
durmiendo en ellos al momento de abrirlos o cerrarlos.
-Equipos de música.
Si tu hurón logra desprender la tela que recubre los parlantes y meterse
dentro, puede quedar atrapado entre las piezas metálicas que allí se
encuentran, como los parlantes y sub-buffer.
-Inodoro. Aunque
pueda parecer increíble, ha habido casos de hurones pequeños que se ahogaron
dentro del inodoro. Una vez que están dentro es muy difícil que logren salir
porque la porcelana resulta muy resbaladiza. Procura dejar la tapa siempre
cerrada y no colocar cestos o canastos junto a la taza que pudieran servir de
escalón para trepar. Lo mismo se puede decir de piscinas o cubos con agua. Para
las piscinas existen unas geniales rampas para evitar que las mascotas o
animales salvajes se ahoguen.
-Cajas llenas de
objetos. Los hurones introducen primero la cabeza y luego el cuerpo y
pueden quedar atrapados sin poder moverse. Ten especial cuidado si estás por
mudarte y tienes cajas abiertas por todos lados. ¡Solo imagina tener que
abrirlas todas de nuevo para encontrar un hurón perdido! Es mejor soltarlos en
una habitación cerrada donde no haya cajas.
-Debajo de las
alfombras o en las pilas de ropa. Las telas ofrecen un abrigo excelente
para los hurones, y ellos disfrutan hurgando entre ellas. A veces se meten debajo
de las alfombras y hay que tener mucho cuidado de no pisarlos o aplastarlos.
Los canastos de ropa para lavar son una cuna perfecta, pero pueden quedar
atrapados en una manga o acabar en la lavadora si no tienes cuidado.
-Carteras, bolsos o
equipajes. Los hurones son muy hábiles para abrir cremalleras, de modo que
no dejes estos objetos a mano si no quieres que te roben su contenido o
encontrarte en el viaje o en la oficina con un compañero inesperado.
-Bolsas de plástico.
Estas presentan el mismo riesgo que para los niños: pueden estrangular o ahogar
a un hurón si su cabeza queda atrapada dentro de ellas.
-Drenajes. Estos
curiosos animalitos pueden aprender a mover las rejillas y meterse en las
tuberías de drenaje grandes, resultando muy difícil sacarlos de allí. Pueden
quedar atascados o perderse si logran seguir avanzando.
-Muñecos de caucho.
Estos juguetes se rompen en seguida entre los fuertes dientes de los hurones,
que suelen tragar pedazos pequeños y sufrir obstrucciones intestinales que
requieren cirugía de emergencia para salvarlos.
Cualquier agujero por donde quepa la cabeza del hurón, es un
peligro potencial para estas criaturas tan curiosas por naturaleza. Los hurones
no trepan, sino que saltan y cogen los
objetos que les interesan arrastrando cualquier cosa en su caída. Para
ellos todo está permitido, como colgarse de un mantel, derribar el cesto de la
ropa, de la basura o un vaso de cristal. Les divierte en grande arrojar los
cojines del sofá al suelo, tirar los papeles del escritorio y robar y esconder
todo tipo de objetos debajo de los muebles. Esto podría resultar peligroso para
ellos, además de un gran dolor de cabeza para sus dueños.