En esta segunda entrega veremos el análisis de las determinaciones bioquímicas del análisis de sangre. Estas brindan información específica sobre el funcionamiento de varios órganos.
ANALISIS DE SANGRE
II: PERFIL BIOQUIMICO
La sangre está formada por una parte sólida, que consiste en
glóbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas. El resto es la porción líquida,
donde se encuentran los electrolitos, proteínas,
minerales, factores de la coagulación, etc.
El perfil bioquímico
es la medición de ciertos minerales o sustancias que se encuentran en la sangre
y que nos dan información sobre el
estado de los distintos órganos.
Ya hemos analizado en otro artículo como se interpretan las
variaciones en el hemograma (que
analiza la porción celular de la sangre). Aquí veremos las principales
mediciones que se obtienen del plasma y su significado clínico.
-Glucemia: la
glucosa es un azúcar simple que circula en la sangre cuando el cuerpo necesita
hacer llegar energía a los distintos tejidos. Los valores normales se
encuentran entre 60 y 120 mg/dl. Si la glucemia está por debajo del mínimo, el
animal está hipoglucémico; puede
verse débil, con incoordinación o hasta con convulsiones. Esto es frecuente en
las razas toy, en cachorros pequeños o en animales agotados por alguna
enfermedad crónica, falta de apetito prolongada o que han sido sometidos a un
ejercicio excesivo. Las patologías que se manifiestan con descenso en la
glucemia son algunas enfermedades hepáticas, tumores pancreáticos e
infecciones.
Cuando la glucemia se encuentra levemente aumentada, puede deberse a estrés, especialmente en los
gatos. Los valores por encima de 180
mg/dl indican casi siempre que el paciente sufre de diabetes, una enfermedad que impide que los tejidos puedan utilizar
la glucosa de la sangre.
-Uremia: la urea
es un compuesto nitrogenado producto de la digestión
de las proteínas. Es un
producto de deshecho que debe ser eliminado de la sangre por los riñones.
Cuando estos órganos no funcionan bien, no logran filtrar esta sustancia y
comienza a acumularse urea en la sangre, por
lo tanto su valor nos indica como están funcionando los riñones.hay otras patologías que también pueden
elevar la uremia. Cualquier obstrucción en el flujo de orina hace
que la vejiga se replete y los riñones no puedan seguir produciendo orina, por
ejemplo en el síndrome del tracto urinario bajo en los gatos o en los cálculos
vesicales. Una falta de flujo sanguíneo hacia los riñones también impide que se
forme suficiente cantidad de orina; este sería el caso en una deshidratación
severa o en una falla cardíaca. Una infección como la piómetra provoca
acumulación de complejos antígeno-anticuerpo en los riñones que también impide
la filtración normal. En estas situaciones el
valor de uremia vuelve a la normalidad una vez solucionado el problema
primario. La uremia puede ser menor a lo
normal en animales con enfermedad hepática. Aunque
esta es la causa más común, no debemos olvidar que
-Creatinina: es
una sustancia de degradación que se acumula solamente en casos de insuficiencia
de los riñones. Si bien no es tóxica para el cuerpo, es un parámetro muy
confiable para medir la actividad de estos órganos. El valor normal es hasta
1,5 mg/dl.
-Calcio: este
mineral no solo es importante para la estructura de los huesos, también es
fundamental para la contracción muscular y la transmisión nerviosa. Su valor se
mantiene bastante estable en la sangre, pero puede estar disminuido durante la
preñez y la lactancia en casos de eclampsia y en algunos desórdenes hormonales
o nutricionales. La hipercalcemia puede estar provocada por diversas causas,
incluso algunos tumores.
-Proteínas
plasmáticas totales: las proteínas que se miden son las albúminas y
globulinas. Su valor normal es de alrededor de 7 mg/dl; por debajo de este
valor indican casi siempre una mala nutrición, enfermedad hepática, infecciones
crónicas, síndrome de mala absorción o pérdida de proteínas por los riñones. Es
muy raro que las proteínas totales estén elevadas per se, cuando el valor es
alto se debe generalmente a deshidratación. Las globulinas incluyen a las
inmunoglobulinas, por lo tanto pueden estar elevadas en la peritonitis
infecciosa felina.
-Bilirrubina: los
glóbulos rojos se renuevan constantemente. Cuando son destruidos, la
hemoglobina liberada es captada y separada por el hígado. Allí se recupera el
hierro y se elimina la bilirrubina. Cuando la bilirrubina aumenta en la sangre
puede deberse a una insuficiencia hepática, a una obstrucción en el flujo biliar
o a un aumento en la destrucción de glóbulos rojos, como en la infección por
Hemobartonella en los gatos o anemias autoinmunes.
-Fosfatasa alcalina
sérica (FAS): esta es una enzima con valores normales muy variables por
distintas razones en cada especie. En los perros es un indicador de tumores cuando se encuentra excesivamente elevada.
-GPT o ALT: es
una enzima que se encuentra específicamente en las células del hígado. Un valor
elevado indica que hay una destrucción de estas células, que puede deberse a
diversas enfermedades hepáticas: infección, inflamación, tumores,
obstrucciones, congestión.
-Colesterol: en
los perros y gatos el colesterol no tiene la misma interpretación que en los
humanos. Estas especies no sufren de taponamientos o endurecimiento de las
arterias por colesterol. En cambio sí es importante este valor como indicador
de otras enfermedades, como el hipotiroidismo, o de mala nutrición prolongada.
-Sodio y Potasio:
estos electrolitos son los indicadores principales del equilibrio en el medio
interno y no se piden de rutina. Son importantes en animales con insuficiencias
renales severas o que se encuentran en shock o con una deshidratación severa y
requieren fluidoterapia intensiva y prolongada.
Hay otras sustancias que pueden medirse, como el fósforo,
triglicéridos, yodo, etc, pero estos no se encuentran en los perfiles de rutina
y se piden solo ante una sospecha específica del veterinario.
El perfil bioquímico
brinda información bastante ajustada y específicaevaluar la respuesta a un tratamiento y
para monitorear la evolución de una enfermedad a lo largo del tiempo. No brindan por sí solos un diagnóstico ni
un pronóstico, pero ayudan, junto a la evaluación clínica del paciente por
parte del veterinario, a tener una idea acabada de su estado actual. sobre el funcionamiento
de los riñones, el hígado, glándulas adrenales, páncreas y sobre la presencia
de algunos tipos de tumores. Estos valores pueden ser usados para