Los rascadores para gatos no son solo juguetes de lujo, sino que son fundamentales para el bienestar emocional de los felinos en apartamentos. Además evitan que tu mascota deje los sillones arañados y llenos de pelos.
MUEBLES PARA GATOS
Los gatos son mascotas que se adaptan perfectamente a vivir
entre las personas, pero sin embargo conservan
sus instintos naturales muy fuertemente y tienen la necesidad de
expresarlos. Se suele decir que tener un gato en casa es como acariciar al
tigre, frase que no está para nada alejada de la realidad. Cada gatito doméstico es un potencial cazador, un ágil atleta que disfruta
saltando de un sitio a otro, dominando desde las alturas el ambiente en el que
vive.
Este comportamiento tan natural muchas veces se contrapone
con nuestro deseo de tener una casa ordenada, agradable, con sillones sin pelos
incrustados en el tapizado y, sobre todo, sin marcas de arañazos. Entonces el
dilema es cómo permitir que nuestros gatos desarrollen sus instintos y
capacidades naturales, es decir todo aquello que los hace felinos en todo su
esplendor, sin renunciar en el proceso a nuestra propia calidad de vida. Muchas
personas les permiten salir a la calle para realizar todas sus actividades
gatunas, pero lo cierto es que en las ciudades esto conlleva demasiados riesgos
para su salud e incluso para su vida.
Para los gatos hogareños la respuesta es muy sencilla: los muebles rascadores para gatos. Existe
infinidad de modelos, más grandes, más
pequeños, para uno o varios gatos, muy aparatosos y coloridos o sencillos y discretos.
Algunos han sido diseñados para ser el centro de atracción en un ambiente y
otros, por el contrario, pasan casi desapercibidos por estar hechos con fibras
naturales y colores neutros. Todos ellos ofrecen verdaderos centros de
actividades para gatos, pensados para que puedan jugar, ejercitar sus
habilidades, afilar sus uñas, dormir cómodamente o echarse a contemplar sus
dominios desde la altura.
A la hora de escoger
uno para tu gato, hay ciertos factores que te conviene tener en cuenta:
-los gustos de tu
gato: hay gatos muy atléticos que prefieren dar grandes brincos y buscan
sitios altos para descansar a salvo o para controlar de un vistazo todo lo que
ocurre en la casa. Existen torres que llegan hasta el techo o a los 2 metros, con plataformas muy
altas ideales para ellos. Estos sitios altos suelen ser muy calentitos en
invierno, porque el aire caliente tiende a subir. Por otro lado, hay gatos a
quienes les gusta ocultarse en cuevas a nivel del suelo y desde allí acechar
cualquier cosa que se mueva por el suelo. También prefieren evitar las alturas
los gatos ancianos o los que tienen problemas articulares u ortopédicos. Los
demás buscan alturas medias para descansar o echarse a tomar sol. Tú eres quién
mejor conoce a tu gato; obsérvalo y sabrás cuál es el más apropiado para él.
-que todas las
plataformas y gateras estén recubiertas en todas sus caras por alfombra o
alguna tela suave y mullida. Las alfombras, además de ser cálidas y suaves,
sirven también como rascadores, siempre que estén clavadas y no simplemente
pegadas a la madera.
-cuantos gatos
conviven en la casa. Esto es muy importante, pues si hay varios, necesitarás
un rascador o torre con muchas superficies para echarse y múltiples alturas y
cuevas, así como rascadores donde cada uno pueda marcar su olor con sus garras.
También puedes decidirte por varios pequeños, según cómo se lleven los gatos y
cuantos ambientes haya en tu hogar.
-la calidad de los
muebles. Los de buena calidad están hechos con tablas de madera gruesas
para evitar que se doblen con el tiempo o se quiebren por el peso de un gato grande.
Las alfombras son mejores si tienen algún proceso antimanchas y están clavadas
a la madera. Fíjate si la parte inferior de cada plataforma también está
recubierta. También las sogas o hilo sisal de los rascadores deben ser gruesos
y estar bien adheridos para evitar que se rompan con los interminables
arañazos.
-la estabilidad de
los muebles. Deben tener un peso y solidez suficientes o estar anclados al
suelo o la pared para evitar que se caigan cuando el gato salte hasta alguna de
las plataformas. Un gato pesado que salta desde una mesa, por ejemplo, puede
empujar bastante fuerte como para tirar una torre que no tenga buena
estabilidad.
-el estilo de decoración
de tu casa. Hay quienes han puesto mucho empeño (¡y dinero!) en decorar su
hogar y no quieren ubicar en el medio del salón una estructura que desentone
con los muebles o los colores que han escogido. Por suerte existen muchísimos estilos entre los muebles para gatos. Los
colores pueden ser sobrios y lisos o vibrantes con estampados de piel de tigre
o huellas; los materiales pueden ser las clásicas alfombras o los más modernos,
hechos con hojas de banano, con un aspecto muy fresco y natural. Hay torres
enormes que llaman mucho la atención o tablas sencillas que se cuelgan sobre la
pared en cualquier esquina y casi no se ven. Existen variantes para todos los
gustos, solo es cuestión de buscar el que más te agrade.
Si eres habilidoso y
prefieres hacer las cosas tú mismo, es muy fácil colocar baldas tapizadas
con trozos de alfombras a distintas alturas en las paredes y dejar que tu gato
escoja la que más le guste en cada momento. Los rascadores pueden hacerse con
tablas forradas con cuerda de algodón o con hilo sisal o con trozos reales de
corteza de algún árbol.
Los juguetes
colgantes son una parte muy importante de estos muebles. Ellos sirven para
que el gato pueda practicar sus habilidades para atrapar objetos en movimiento,
agudizando su vista y sus reflejos. Pueden ser simples pelotas o ratones hasta
objetos con plumas, brillos o sonidos incorporados que atraigan aún más la
atención de los pequeños felinos. Si notas que tu gato ya no se interesa por
ellos, puedes rociarlos con catnip en spray o cambiarlos por otros que luzcan diferentes,
de modo de ir renovándolos con frecuencia.
Los rascadores, torres o muebles para gatos, entonces, no
son solo un objeto de lujo para que el gato juegue. Son un elemento importante para el bienestar emocional de cualquier
felino que viva encerrado en un apartamento. Si quieres evitar que se
vuelva sedentario, lo ideal es darle uno de estos centros de actividades y
dedicarle un poco de tiempo todos los días, así podrá tener un juego
interactivo y sociabilizar contigo. Los gatos que no salen a la calle viven
vidas más largas y sanas, pero no debes
olvidar estimular su parte mental para que esta buena vida no sea aburrida y
tediosa.