Este problema es relativamente frecuente en los gatos; se lo conoce también como Síndrome urológico felino. Es una afección de las vías urinarias inferiores con distintas causas que se manifiestan de la misma manera.
ENFERMEDAD DEL TRACTO
URINARIO BAJO EN LOS FELINOS
Con este nombre (FLUTD en inglés) se engloba a una serie de enfermedades que afectan la
vejiga y uretra de los gatos. Hay muchas causas diferentes, pero todos se
manifiestan de modo similar. Los gatos demuestran molestia o dificultad al
orinar, pueden eliminar sangre con la orina y muchas veces lo hacen fuera de su
bandeja sanitaria.
Esté síndrome se puede dar en gatos de cualquier sexo y
edad, pero es más frecuente en gatos
machos castrados, de vida sedentaria, con sobrepeso que comen pienso seco y
casi no tienen acceso al exterior. Hay factores ambientales que también pueden
incidir, como la interacción con los dueños, cambios en la rutina o cualquier
otra fuente de estrés.
Los síntomas de
este trastorno son los siguientes: 
- Dificultad para orinar, el gato
permanece agachado en su caja sanitaria haciendo fuerza pero no logra
eliminar orina o solo una pequeña cantidad. Esta secuencia se repite
varias veces al día y no hay que confundirla con una constipación.
- Orinar fuera de la bandeja sanitaria
- Manchas
de sangre en la orina
- Lamido frecuente de la zona
genital
- Vómitos y depresión
Si el gato no logra
orinar debes llevarlo inmediatamente al veterinario, pues este cuadro
constituye una emergencia médica. La vejiga se llena tanto que corre el
riesgo de romperse, pero además comienzan a acumularse toxinas en el cuerpo y
se genera un desbalance de líquidos y electrolitos que puede llevar a un gato a la muerte en 24 a 48 horas.
El tratamiento de la
emergencia depende de si la uretra está permeable u obstruida. Si está obstruida se realiza una
cistocentesis, que consiste en vaciar la vejiga mediante una jeringuilla y una
aguja estéril insertada a través de la pared abdominal. Esto no es tan molesto
para el gato como parece y le brinda un alivio inmediato. Luego se intenta
introducir una sonda o catéter para remover la obstrucción,
que puede ser un cálculo vesical o un tapón de células, y hacer lavajes de la
vejiga con solución estéril. Si el gato se encontraba desmejorado se la
aplicará suero endovenoso y el tratamiento de sostén que el veterinario
considere oportuno. Si la uretra está
permeable seguramente exprimirá la vejiga manualmente para aliviar las
molestias o tomar una muestra. Con la orina obtenida en ambos casos se hará un
análisis para detectar una infección, cristales o tapones de células.
El análisis de orina
es fundamental para diagnosticar la
causa del problema, y de acuerdo al resultado se hará el tratamiento que corresponda. El veterinario también puede pedir una
radiografía abdominal simple o contrastada para ver cálculos (piedras) en la
vejiga o un análisis de sangre si el gato se encuentra deprimido o se sospecha
que puede tener uremia elevada.
Las principales
causas de la enfermedad del tracto inferior en los felinos son:
-Cistitis idiopática
felina: idiopática quiere decir que no existe una causa identificable para
esta cistitis. Todas han sido descartadas y aún así el gato presenta los signos
típicos. Es muy similar a la cistitis intersticial de las personas. Se sabe que
una situación estresante puede
desencadenar el problema en estos gatos, como la partida de los dueños,
cambios en la rutina, llegada de un nuevo gato a la casa, etc. Generalmente
mejoran solos al cabo de unos días, sin importar el tratamiento. En estos casos
hay que intentar reducir el estrés,
proveyendo al gato de un medio enriquecido, juguetes, postes con baldas, juegos
que le permitan ejercitar sus habilidades de cazador, etc. Las dietas
especiales para gatos con enfermedad urinaria no son efectivas ni necesarias en
estos casos.
-Urolitiasis: así
se llama a la presencia de piedras o
cálculos en la vejiga. Estas se forman por el precipitado y posterior
agregado de minerales dentro de la vejiga. Pueden ser únicas o múltiples,
grandes o pequeñas; por su sola presencia “raspan” las paredes de la vejiga
provocando irritación y sangrado, pero además algunas se acompañan de infección
urinaria. Si una de estas piedras se introduce en la uretra puede quedar
atascada y bloquear la salida de la
orina.
Los cálculos pueden estar formados por distintos minerales, pero los más frecuentes son de estruvita (fosfato de amonio) y oxalato de calcio. Las primeras pueden disolverse
con una dieta especial, pero las segundas solo pueden ser removidas mediante
una cirugía o con un lavaje a presión si son pequeñas. Los cristales de
estruvita están disminuyendo su frecuencia, ya que las dietas comerciales para
gatos ya vienen formuladas para prevenir su formación. Los gatos que han
formado cálculos tienen una tendencia a repetir el cuadro, por lo cual el
veterinario puede indicarte alguna medicación a largo plazo para intentar
prevenirlas. El tratamiento a largo plazo depende exclusivamente del tipo de
mineral encontrado, por lo que es muy importante enviar los cálculos al laboratorio para su análisis luego de la
extracción de los mismos.
-Otras causas
como infecciones urinarias, tumores vesicales o uretrales, anormalidades anatómicas,
tapones uretrales, que son masas blandas formadas por minerales, células y
proteínas. Cada una de estas causas tiene su tratamiento específico, que puede consistir en el uso de antibióticos,
acidificación de la orina, cirugías correctivas, extracción quirúrgica de masas
o quimioterapia.
Hay algunas medidas
que puedes tomar en tu casa para disminuir la reaparición de este síndrome.
Es conveniente alimentar al gato con pequeñas porciones varias veces al día, si
ha tenido cálculos de estruvita es importante darle una dieta especial
preventiva durante todo el tiempo que te indiquen. Siempre debe haber agua
fresca y limpia disponible para beber; las fuentes son una muy buena opción.
También debes cuidar la higiene de la bandeja sanitaria para que siempre esté
en condiciones de usarse. Si tu gato tiene sobrepeso deberás ponerlo a dieta y
aumentar el ejercicio diario. Para los gatos con cistitis idiopática hay que
minimizar los cambios bruscos en la casa o recurrir a la homeopatía o las flores de Bach. Sobre todo debes acostumbrarte a
controlar a tu gato para poder detectar inmediatamente si el cuadro se repite y
darle la atención médica adecuada.