El gato de Angora turco es una belleza muy apreciada en su país natal. Es amigable y juguetón, se adapta a la vida en familia y su maravilloso pelaje requiere poco mantenimiento.
ANGORA TURCO
Este es uno de los gatos más sociables y afectuosos entre todas las razas. Es un animal
relativamente raro y muy bello, considerado como un tesoro nacional en su país natal y con una historia fascinante.
Muy probablemente la raza se originó en las zonas montañosas de Turquía y
desarrolló un pelaje muy suave y de longitud media para protegerse de los fríos
inviernos. Esta es una raza pura natural,
cuya historia escrita y registrada puede rastrearse hasta el siglo XVI en
Francia. A principios del siglo XIX se lo utilizó indiscriminadamente en
programas de cruzamientos para la raza Persa y casi llegó a desaparecer como una raza diferenciada. A todos los
gatos de pelo largo se los llamaba simplemente Angora. Sin embargo en Turquía,
en el zoológico de Ankara, quedaron
algunos ejemplares y se comenzó un plan controlado de recuperación que logró
rescatar esta maravillosa raza.
El angora turco es una excelente opción para familias con niños, ya que es un gato
que disfruta de los juegos, es alegre y se adapta fácilmente a su entorno. Es
muy inteligente y resulta un jovial
compañero también para personas mayores. Disfruta mucho de correr y saltar, por eso se recomienda proporcionarles perchas
donde trepar y una variedad de juguetes para entretenerse. Aceptan vivir sin
conflictos con otras mascotas, pero su personalidad y seguridad muchas veces
los convierte en dominantes dentro de su hogar.
Tienen una personalidad
muy “perruna”, pues les encanta recibir a las visitas y suelen ser los
primeros en llegar a saludar. Inspeccionan al recién llegado y, si se les
permite, interactúan con él.
A pesar de tener un pelaje largo y sedoso, rara vez se forman nudos,
por lo que
requieren un mantenimiento mínimo
para lucir siempre espléndidos. Muchos criadores recomiendan cepillarlos una o
dos veces a la semana con un peine fino o un cepillo que remueva los pelos
muertos atrapados para lograr un pelaje lustroso y suave. Al igual que muchas
otras mascotas, pierden más pelo durante el verano y es necesario cepillarlos
con una frecuencia mayor.
Los angora blancos son muy populares en la actualidad, pero
los criadores se han enfocado en conseguir diferentes colores. Cualquier tipo
de combinación es aceptada, excepto las que denoten mezcla de razas, como el
lavanda, chocolate o las puntas más oscuras del siamés.
Aspecto general:
el gato de Angora ideal es un animal equilibrado, con gracia, con un pelaje
fino y sedoso que brilla con cada movimiento y un cuerpo esbelto pero con buena
musculatura.
La cabeza es
entre pequeña y mediana, acorde al cuerpo y las extremidades. Con la cara
ligeramente alargada que se continúa suavemente en forma de cuña hasta la punta
del hocico. Las orejas son grandes,
anchas en la base y terminan en punta. Se insertan bien altas en la cabeza y se
mantienen verticales y erectas. Los ojos
son grandes, con forma de almendra. El color no tiene relación alguna con el
manto; se aceptan variados tonos de azul, verde, ámbar y también un ojo de cada
color.
El cuello es
esbelto y moderadamente largo. El cuerpo
es mediano, siendo más importante la gracia y fineza de los huesos que el
tamaño. La forma es esbelta y alargada, más profundo que ancho, la grupa un
poco más alta que los hombros, con huesos ligeros y musculatura firme.
Las extremidades
son alargadas con pies redondos,
pequeños y refinados.
La cola es larga,
afinándose hacia la punta y penacho de pelos en toda su longitud.
El pelaje es
fino, sin subcapa. La longitud del pelo puede variar, pero debe ser largo y con
un brillo sedoso en la cola y la gorguera. Hay muchos colores aceptados para esta raza; los colores sólidos o
únicos son el blanco, negro, azul, rojo y crema, sin sombras ni matices. Se
permiten los patrones de manchas tipo tabby, mackerel, tabby manchado, calico,
tortuga, smoke o bicolor, con distintas combinaciones de los colores
mencionados. No se aceptan los colores resultado de la cruza con otras razas,
es decir las puntas, el color lavanda o chocolate o estos mezclados con blanco.