Los tokay son unos de los geckos más grandes; su mantenimiento no es difícil, pero suelen tener mal caracter, es difícil amansarlos y pueden morder con ferocidad. Tienen un color muy atractivo.
CUIDADO DE LOS GECKOS
TOKAY
Estos geckos (Gekko gecko) son lagartos
originarios del noreste de India y del archipiélago indo-australiano. Habita
las selvas tropicales, en
acantilados y árboles, ya que es un hábil trepador. También es frecuente verlo
visitando las casas cercanas en busca de alimento.
Es uno de los gecos más grandes que existen en la
actualidad, con un tamaño de unos 30 cm de largo. Su cuerpo es cilíndrico y
rechoncho y algo achatado dorso-ventralmente; la cabeza es grande, con un
cuello bien definido y ojos grandes y prominentes, con pupilas alargadas
verticalmente. Su piel es suave, de aspecto aterciopelado al tacto y su color es muy llamativo, ya que tiene
un color gris con puntos rojos, azules o marrones en todo su cuerpo y presenta
la habilidad de cambiar su piel en distintos tonos de estos colores para
camuflarse. Los machos tienen colores más vivos y son un poco más largos que
las hembras. Además ellos tienen una zona abultada debajo de la cola debido a
los hemipenes y poros preanales y femorales. Sus patas tienen almohadillas
plantares cubiertas de millones de pelitos microscópicos adherentes llamados
lamelas, que le permiten encontrar ínfimas irregulares en cualquier superficie
(incluso el vidrio) y caminar sin
dificultad en superficies verticales e incluso colgando en salientes rocosas o
techos.
Los geckos tokay son de hábitos
nocturnos y muy desconfiados, por lo que no se adaptan bien al contacto con
los humanos. La mayoría de los que se comercializan han sido cazados en su
hábitat natural y es difícil
domesticarlos. Algunos pueden acostumbrarse a que los toquen en su
terrario, pero no les gusta ser levantados y suelen provocar mordeduras muy dolorosas intentando liberarse, por
lo que hay que tener mucho cuidado cuando se limpia el terrario o se los
alimenta. Son grandes vocalizadores; emiten un sonido que suena como “¡to-kay!
¡to-kay!”, algo entre un ladrido y un trinar, de donde proviene su nombre.
Los gecos tokay pueden
desprenderse de su cola como mecanismo de defensa. Una vez separada, ésta
se sigue sacudiendo violentamente durante varios minutos, lo que le da
suficiente tiempo para escapar. La cola se regenera luego de unas tres semanas,
pero ya no es tan larga ni tan bien formada como la original.
Si te has decidido por uno de estos lagartos, planifica de antemano una primera visita al
veterinario apenas lo hayas comprado. La mayoría de los geckos tokay en las
tiendas han sido capturados de la naturaleza, y por lo tanto están muy
estresados, muchas veces deshidratados, generalmente mal alimentados y siempre parasitados. Lleva una muestra
de materia fecal para que el veterinario pueda analizarla y darte la medicación
correspondiente.
Un terrario apropiado
para estos geckos debe tener una capacidad de 100 litros o más. Es
mejor si tiene espacio vertical amplio. Esto es suficiente para que pueda
moverse, trepar y desarrollarse sin límites de espacio y para crear un
gradiente de temperatura adecuado (26-32ºC durante el día y 21-27ºC durante la noche). Es
mejor si las fuentes de calor se encuentran
por encima del terrario, ya que los geckos pasan la mayoría del tiempo en
ramas o paredes y no en el suelo. El
ambiente debe ser de tipo boscoso, con un suelo de corteza de coco o de
orquídea y abundantes plantas, cuevas o troncos limpios donde esconderse y que
ayuden a mantener la humedad, que debe
mantenerse en un 70% (nunca menos de 50%). Las plantas vivas ayudan a
mantener la humedad, y alcanza con rociar el terrario una vez al día para
conseguir esta humedad ambiente. También necesitan ramas o superficies para trepar y descansar porque les gusta
permanecer en altura. Como son animales de costumbres estrictamente nocturnas no hace falta usar lámparas con radiación
UVB/UVA. Esto es una ventaja por un lado porque ahorrarás algo de dinero en
equipamiento, pero por otro lado tu mascota pasará todo el día oculta y solo
podrás verla activa durante la noche.
La dieta de estos
geckos consiste en insectos de distintas
clases. Los de mayor tamaño pueden recibir un ratón recién nacido de vez en
cuando. Son bastante voraces, y pueden recibir grillos, gusanos grandes, de
seda, de la carne, langostas, cucarachas, etc. Todos los insectos se preparan
desde 24 horas antes alimentándolos con una comida nutritiva y se espolvorean
con un complejo vitamínico-mineral para que sean una buena fuente de proteínas
para los geckos. También hay que prestar atención al agua, ya que no beben de un cuenco sino de las gotas en las hojas,
de modo que hay que rociar una parte del terrario varias veces al día o
instalar un sistema de goteo para que siempre tengan agua fresca a disposición.
Los geckos tokay se pueden tener en grupos pequeños, pero nunca deben convivir dos machos, porque
son muy territoriales y se pelean.
Si les provees un buen hábitat y una alimentación
equilibrada, estos geckos tienen buena salud y son bastante resistentes. Pueden
sufrir de enfermedad ósea metabólica si les falta calcio en la dieta. También son
propensos a infecciones respiratorias si la temperatura y humedad no son
adecuadas. Un gecko sano se mantiene alerta, tiene su piel en buen estado y un
excelente apetito. Con buenos cuidados pueden
vivir más de 10 años, y se han reportado algunos de hasta 20 años.