Los petauros del azucar no son roedores, sin embargo están incuidos en esta sección porque son pequeños mamíferos y sus cuidados son similares a los de los roedores. Viven muchos años y forman lazos muy fuertes con sus amos.
PETAUROS DEL AZUCAR
Los petauros o planeadores del azucar son unos pequeños mamíferos marsupiales
originarios de Australia, Indonesia y Nueva Guinea. Su nombre científico es Petaurus
breviceps. Tienen aproximadamente el mismo tamaño que un gerbo y están
ganando popularidad como mascotas, probablemente debido a que es fácil
cuidarlos y a que son muy simpáticos y amigables. Además si los alimentas bien prácticamente no tienen olor y pueden vivir muchos años lo que los
convierte en mascotas ideales para muchas personas.
Cuentan con dos glándulas de marcaje que en machos
sexualmente maduros carecen de pelo: una de ellas situada en la parte posterior
de la cabeza y la otra por debajo del cuello, tras la barbilla. Es muy fácil diferenciar a los machos de
las hembras, ya que ellas presentan la bolsa (marsupio) que aparece como
una pequeña hendidura vertical en la línea media del abdomen, con cuatro mamas
dentro de ella.
Son de hábitos arborícolas
y nocturnos, por lo que desarrollan la mayoría de sus actividades durante
la noche. Sin embargo disfrutan mucho de compartir momentos con sus amos
durante el día, como descansar en sus bolsillos.
En estado salvaje son
animalitos juguetones, pero recelosos de los extraños, por lo que es muy
difícil domesticar a un adulto. Sin embargo, los pequeños se acostumbran
rápidamente a las personas y solo hace falta tocarlos mucho durante los
primeros días en casa para lograr que se conviertan en espléndidas mascotas.
Todos los animales
marsupiales tienen como característica común que
nacen luego de una
gestación corta, muy inmaduros, y migran hacia una bolsa donde la madre los
alberga durante un tiempo más prolongado hasta que están listos para salir al
mundo exterior. Los marsupiales más famosos son los canguros. En el caso de los
petauros la gestación dura solo 16 días;
desde el útero el pequeño bebé, de solo 0.19 g y sin pelo, viaja hasta la bolsa en el
abdomen de su madre. Allí se adhiere a una mama para alimentarse y permanece
dos meses más creciendo y madurando. Durante todo este período el bebé está físicamente unido a su madre
y si se les separa se provoca daño tanto a la madre como a las crías, causándoles
a éstas la muerte. Se recomienda no manipular a las crías hasta que salgan de
la bolsa y no separarlas de los padres
hasta los 3 meses, cuando se independizan. Los machos participan
activamente del cuidado y alimentación de los pequeños, de manera que no es
conveniente separarlos de la madre.
El nombre de planeador
del azúcar se debe a su dieta, que consiste en el néctar y savia de
eucaliptos, y a los pliegues de piel que se extienden desde los talones hasta
las muñecas y le permiten planear de un árbol a otro. Son animalitos omnívoros, ya que pueden alimentarse de plantas y
también de carne; en la naturaleza su dieta consiste en néctar, insectos,
frutas y algún que otro pájaro o roedor pequeño.
Los petauros viven en grupos familiares y son muy sociables.
Esta característica hace que formen
lazos muy fuertes con sus amos en cautiverio. Sin embargo necesitan de la compañía de sus congéneres
para sobrevivir; si están solos algunos se estresan tanto que enferman y
mueren. En caso de tener uno solo, deberás dedicar mucho tiempo a interactuar
con tu mascota si quieres que viva
feliz.
En cautiverio estos simpáticos animalitos pueden vivir unos 8 a 14 años. Son bastante
limpios y no tienen grandes requerimientos en cuanto a su hábitat, pero
difícilmente aprendan a hacer sus necesidades en un solo sitio. Necesitan mucha interacción social,
aunque más no sea llevarlos contigo cuando vas por la casa. Ellos te tratarán
como a un miembro de su familia si sabes respetarlos y dedicarles tiempo. Sus
uñas son muy afiladas y puede rasguñar cuando intenta trepar o aterriza sobre
algún miembro de la familia, de modo que es mejor mantenerlas cortas. Si bien
no son agresivos, pueden morder si se sienten amenazados o acorralados.
Para una pareja de petauros, una jaula de 60 x 60
cm por 90
cm de alto brinda suficiente espacio, pero al igual que
para otras especies de pequeños mamíferos, cuanto más grande sea, mejor. Son
muy inquietos y por lo tanto necesitan mucho espacio para moverse. Ten en
cuenta que para ellos el espacio vertical es casi más importante que la
superficie horizontal. Es mejor si la jaula
tiene barrotes horizontales para que puedan trepar. El interior debe tener
una casita donde anidar, juguetes interesantes, una rueda de ejercicio y
cuerdas, ramas, escaleras o plataformas para trepar. El cierre de la jaula debe
ser muy seguro, pues estos pequeños bribones pueden aprender a abrirlo y escapar. La ubicación ideal es en un
sitio transitado, con mucho movimiento, pues se entretienen observando la
actividad en la casa. Como provienen de sitios cálidos, es importante aislarlos
de las corrientes frías y mantener el
ambiente entre 22 y 32ºC.