Las infecciones respiratorias son frecuentes en los reptiles en cautiverio. Conoce los síntomas y la manera de tratar esta enfermedad.
ENFERMEDAD
RESPIRATORIA EN REPTILES
Al igual que la demás mascotas, los reptiles también pueden
sufrir infecciones del tracto
respiratorio. De hecho no es raro que los que viven en cautiverio padezcan
este problema por lo menos una vez en su vida.
En estos animales la principal
causa es alguna falla en el
mantenimiento de su hábitat, ya sea por temperaturas demasiado bajas, por
estar expuestos a una corriente de aire frío, por una humedad excesiva para esa
especie, por la falta de un gradiente térmico dentro del recinto, etc. El estrés prolongado también contribuye a
la aparición de infecciones de cualquier tipo por una baja en el sistema de
defensas.
Los reptiles son unos maestros a la hora de disimular
enfermedades, esto
significa que para
cuando te das cuenta de que algo malo le ocurre, en general el problema ya ha
avanzado bastante y requiere atención veterinaria inmediata. No es
suficiente con mejorar las condiciones del terrario, debes buscar asistencia
médica para lograr que tu mascota se restablezca. Sobre todo no lo mediques por tu cuenta; a no ser
que tengas mucha experiencia, corres el riesgo de crear bacterias
super-resistentes al escoger un antibiótico incorrecto o usarlo por un tiempo
demasiado breve.
Los síntomas de una
infección respiratoria son menor actividad, incomodidad, falta de apetito y
pérdida de peso, respiración con la boca abierta y formación de una mucosidad
espumosa en las comisuras de los labios. Es muy frecuente la deshidratación, lo
que hace aún más difícil eliminar la mucosidad. En etapas avanzadas las
exhalaciones se vuelven audibles y puede aparecer un resoplido o sonido de
crepitación con cada respiración. Los reptiles extienden el cuello y levantan
la cabeza para facilitar la entrada de aire.
Si notas estos síntomas, lleva a tu reptil de inmediato a un veterinario para que lo revise
y te indique el tratamiento. Lo ideal para realizar un buen diagnóstico es tomar alguna radiografía
para ver la infección en los pulmones. También es necesario descartar la
presencia de parásitos, que pueden dar signos similares. El veterinario puede
indicarte un cultivo de material tomado de la coana o un lavaje trans-traqueal para
escoger el antibiótico adecuado, pero a veces se comienza con un antibiótico de
espectro contra microorganismos Gram (-) para evitar estresar o sedar a un
animal muy enfermo.
El tratamiento
consiste en usar un antibiótico sistémico y administrar fluidos si fuera
necesario. También ayudan las nebulizaciones con o sin medicación para aflojar
la mucosidad. El veterinario te indicará durante cuánto tiempo continuar de
acuerdo al cuadro clínico y a las radiografías de control. Es muy importante no
suspender la medicación hasta que la infección haya sido controlada
completamente, pues si no lo más probable es que el cuadro se repita más
adelante. Esto ocurre especialmente en las torugas.
Durante el tratamiento el reptil debe estar en un ambiente bien ventilado, pero con la
temperatura adecuada a su especie. En esta etapa es muy importante que el
gradiente de temperatura se ajuste bien a sus necesidades; de esta manera se
normaliza su temperatura corporal, mejora su metabolismo y se favorece la
acción de los antibióticos y de su propio sistema inmune.
Los lagartos o tortugas que no estén comiendo por sí solos
necesitan que les des alimentación
forzada. Pero ten cuidado, antes de intentar alimentar a un reptil que está
muy desmejorado debes corregir su estado de hidratación y la temperatura
ambiental. Si él estuviera demasiado frío o deshidratado no podrá digerir lo
que le des, por lo tanto el material quedaría estancado en su intestino,
empeorando aún más su estado de salud.
Por otro lado corresponde controlar las temperaturas nocturnas y diurnas del terrario, así
como las marcas máximas y mínimas en las diferentes áreas del mismo. Si están
demasiado bajas, deberás reparar los equipos que no estén funcionando bien o
añadir alguna fuente de calor extra. A veces es necesario agregar calefactores
durante el invierno para mantener la temperatura estable.
Como se ha dicho anteriormente, los reptiles suelen estar
bastante enfermos para cuando los síntomas se hacen evidentes. Es por eso que la mejor medicina para ellos es intentar
prevenir los problemas. Para esto es muy importante mantener una dieta de
buena calidad, variada y adecuada a cada especie y brindar suficiente cantidad
de agua en la forma que tu reptil la requiera (baños, gotas en las hojas,
humedad ambiental, etc). Los otros factores fundamentales son las temperaturas
adecuadas de día y de noche, formando un gradiente en ambos casos, y una buena
fuente de radiación UVB y UVA para que el reptil se sienta a gusto y pueda
absorber el calcio de los alimentos. Infórmate
lo más posible acerca de tu mascota para que puedas recrear para ella un
ambiente lo más parecido al natural y asegurarle así una buena calidad de vida.