Muchas veces recibimos consultas por este comportamiento tan inadecuado en los gatitos. Con paciencia y algunos trucos puedes conseguir que mejore.
GATITOS QUE MUERDEN Y ARAÑAN
Es bastante común escuchar
acerca de gatitos que tienen la fea costumbre de morder y arañar las manos de las personas de manera juguetona. Esto
no es en ningún modo un signo de agresividad, pero sí es muy molesto y hasta
doloroso para sus dueños. Se trata en general de gatitos que no han sido estimulados correctamente en la
etapa de sociabilización.
Es importante que no juegues de manos, como lo harías con
un perro, con un gatito que se comporta de esta manera. Si lo haces, le
enseñarás que tus manos son como un juguete y que morderlas es un
comportamiento aceptado y seguirá haciéndolo.
Antes de comenzar con su
reeducación, te conviene tomar algunas precauciones que te ayudarán a sufrir
menos lesiones. Primero que nada debes recortar las uñas de tu gatito en
forma regular. Puedes llevarle al veterinario o aprender a hacerlo tú mismo.
Para eso compra un cortauñas especial para gatos, pues es pequeño y te permitirá realizar el corte más
rápida y cómodamente. Te conviene hacerlo cuando el gato esté relajado y
tranquilo, así crearás una asociación positiva. Si alguien puede ayudarte a
sostenerlo, tanto mejor. Es importante cogerlo con firmeza pero no apretarlo,
pues no le gustará y tratará de escapar. Si no, puedes tenerlo tú mismo
colocando su cuerpo debajo de tu brazo izquierdo (si eres diestro), con la
cabeza hacia delante (si trata de morderte, puedes envolverlo con una toalla). Con
la mano izquierda toma su mano y aprieta ligeramente entre los dedos,
presionando las almohadillas plantares de
modo que asomen las uñas. Esto es sencillo, no hace falta hacer ninguna
fuerza. Si te cuesta al principio puedes practicar varias veces antes de
intentar cortar las uñas, así los dos se acostumbrarán al contacto. Una vez que
logras exponer las uñas fíjate que tienen dos partes; la primera es un
triángulo más grueso que tiene dentro una sombra rosada y luego viene la punta
afilada. Debes cortar solo las puntas y no
tocar la sección rosada, pues esta parte duele y sangra si la cortas. Cuando
hayas acabado no olvides darle al pequeñín alguna golosina o premio para
completar una experiencia agradable. Si todo va bien puedes continuar cortando
todas las uñas de las manos, pero si se altera, es mejor que lo dejes y sigas
otro día.
Ahora veamos el
procedimiento para reeducar a la fiera. Debe quedar claro que tu mano no es un juguete. Cuando él te
arañe o muerda, grita en señal de dolor y retira tu mano tranquilamente. Si la
quitas en forma brusca, él creerá que estás jugando e intentará arañarte otra
vez.
Luego le debes regañar.
Una forma que suele ser efectiva es imitar
como lo hace su madre: tómale de la piel del cuello y empuja hasta bajar su
cabeza a nivel del suelo. Sostenlo sin apretar pero con firmeza durante tres o
cuatro segundos y déjalo ir. Si funciona, se retirará a un rincón a acicalarse
y recordará la lección.
Algunos gatitos muerden o
arañan simplemente porque están
aburridos y están buscando un juguete para entretenerse. Prueba dándole
algún juguete interactivo, como un ratón a cuerda u otro objeto que se mueva
para que juegue durante por lo menos 15 minutos. También puede funcionar una
luz laser que muevas para que el gatito la persiga por la habitación. Este tipo
de juegos hace que él gaste mucha energía y quizás también satisfaga sus
instintos de caza.
Si tu gato te muerde los pies mientras caminas por la
casa, prueba llevar contigo una cuerda con una pelota de tela o un muñequito
atado en un extremo que llegue hasta el suelo. Cuando la lleves colgando a tu
lado el objeto irá “saltando” de un lado a otro y, con un poco de suerte, le
resultará más interesante que tus pies.
Educar a un gatito no es
tarea sencilla, así que deberás tener mucha paciencia y perseverancia. Siempre tienes la opción de adoptar un
segundo gatito y dejarles que jueguen y peleen entre ellos y dejen tus manos en
paz. Si no quieres hacer esto, no te desesperes. Cuando tu gatito madure lo más
probable es que deje este comportamiento tan inadecuado y se comporte como un
gato más serio y cariñoso.