Segunda parte sobre como cuidar a nuestros perros y gatos de los ácaros e insectos que los afectan en época de calor y que pueden enfermarlos gravemente.
LAS PLAGAS DEL VERANO II
Continuamos con el repaso de las plagas que pueden enfermar a nuestros perros y gatos durante la temporada de calor. Algunos no son tan inocentes como los que vimos en el artículo anterior y pueden provocar problemas mucho más serios.
SARNA: los ácaros que provocan esta enfermedad viven solamente sobre el cuerpo de perros y gatos y son bastante específicas para cada especie, siendo muy difícil que se contagien de una a otra. Se transmiten por contacto directo con un animal infectado o con sus ropas, cama o mantas. Los animales enfermos tienen una picazón muy intensa y se rascan constantemente, provocándose depilaciones extensas y heridas de distinta gravedad. En los perros la sarna sarcóptica ataca principalmente los bordes de las orejas y los codos, pero luego se extiende si no recibe tratamiento. Hay otro ácaro que provoca sarna solo en los oídos; el animal sacude la cabeza con desesperación y produce una secreción abundante con olor fuerte. Esta se da generalmente en cachorros. En los gatos también hay dos tipos de ácaros que producen síntomas parecidos a los de los perros. Se habla de muchos métodos caseros para curarla, pero la más rápida y efectiva es la aplicación de un medicamento inyectable que tu veterinario te indicará. Son necesarias entre dos y tres aplicaciones para eliminar los ácaros y además puede hacer falta un tratamiento con antibióticos o baños si las lesiones de la piel están infectadas. En el caso de la sarna no hace falta hacer ninguna fumigación o tratamiento del ambiente. Si tienes otras mascotas en contacto con la enferma, consulta con el veterinario por si te recomienda inyectarlas también a fin de acabar con la propagación de la enfermedad.
LEISHMANIOSIS: esta enfermedad es transmitida por mosquitos únicamente, por lo tanto hay más posibilidades de contagio en épocas de calor. En general es mayor la incidencia en zonas suburbanas o áreas con vegetación, como parques y plazas, y los mosquitos transmisores se alimentan durante el atardecer y la noche. No existe ninguna vacuna disponible, así que la única protección posible es evitar la picadura de mosquitos. Se pueden usar productos en spray, pero lo más efectivo en la actualidad es un collar con deltametrina que tiene una efectividad del 95% como repelente de mosquitos. Usando uno de estos y evitando estar afuera durante la noche tu mascota estará bastante bien protegida contra esta enfermedad, que una vez adquirida no puede curarse. También es conveniente usar pantallas contra mosquitos en puertas y ventanas en las zonas que son endémicas para la leishmaniosis.
Los primeros signos clínicos visibles son depilaciones en la cara, alrededor de los ojos orejas y boca. Luego el parásito invade la sangre y los riñones, provocando una insuficiencia si no recibe tratamiento y controles periódicos de por vida. Si vives en una zona endémica, es importante que tu veterinario le haga un chequeo anual a tu perro para detectar la enfermedad en forma temprana y poder controlar mejor los síntomas.
FILARIOSIS: esta es la enfermedad del gusano del corazón, también transmitida por mosquitos. Su incidencia es mayor en regiones cercanas a los ríos donde hay más mosquitos, pero se está extendiendo a otras zonas por los viajes de mascotas hacia y desde zonas endémicas y por el cambio climático global que prolonga las temporadas cálidas y húmedas. En este caso sí existen productos muy efectivos para su prevención que se administran una vez al mes durante la época de mosquitos. Tu veterinario te indicará según donde vives en qué meses es necesario usarlos, ya que en algunas regiones cálidas o endémicas conviene usarlos durante todo el año sin interrupción. Algunos de ellos combinan también tratamiento contra otros parásitos internos y pulgas en la misma pastilla. La filariosis es una enfermedad grave y potencialmente mortal en los perros. Los gusanos adultos, que son muy grandes, se alojan en el atrio derecho del corazón, obstruyendo el flujo normal de sangre. El corazón se agranda y debilita hasta que se presenta una insuficiencia cardíaca. El diagnóstico precoz es clave para poder realizar un tratamiento exitoso con el menor riesgo para el paciente. La detección se realiza mediante un análisis de sangre donde se encuentran las larvas o los antígenos de los gusanos adultos mediante tests serológicos rápidos. Esta es una enfermedad compleja y su prevención depende mucho del lugar donde vivas, por lo tanto habla con tu veterinario para que te indique cuál es el protocolo indicado para cuidar mejor a tu mascota.